La madre de Hank Brown, sintiéndose dolorida por el gasto, dijo: —Acabas de divorciarte y has dividido tanto dinero con Liberty, quien después de todo te dio un hijo. Eso ya pasó, puedo soportar ese gasto. Pero si giras la cabeza y quieres organizar otra boda, dar un dote y todo eso, es otro gran gasto, hijo, ¿crees que eres un millonario?
—Mamá, no te preocupes, el dinero que necesito para mi matrimonio con Jessica lo proporcionaré yo mismo, no necesitaré que tú y papá paguen nada —replicó Hank