—Señor York, ¿ha recibido la noticia de la segunda prueba? —volvió a preguntar Iván a Axel.
Tras un momento de silencio, Axel contestó con sinceridad: —Sí, me ha informado el mayordomo, mañana por la tarde me volveré a otro examen.
Iván puso inmediatamente cara de envidia, pero aun así comentó con educación: —Enhorabuena. Esta vez no hay muchos candidatos, todos están alojados en los hoteles cercanos, ya los he visitado y, aparte de usted, nadie ha recibido aún la notificación para la otra prueb