La abuela May siempre decía que estaba vieja y que no le quedaban muchos días de vida, y les decía a sus nietos que la dejaran para comer lo que quisiera.
Ni siquiera Zachary podía convencer a su abuela, y mucho menos Axel y los demás.
A veces la abuela se enorgullecía mucho y decía que ella había enseñado a sus nietos y que no pensaran en controlarla.
Sonia dijo: —Pido uno poco. No sé si los postres son buenos aquí.
Le encantaba elaborar postres y tenía una pastelería a la que le iba muy bien.
La cuidadosa atención de Axel dejó una buena impresión en Sonia.
Sonia pidió algunos de sus postres y pasteles favoritos.
Cuando se alejó la camarera, Iván explicó: —Estaba por el barrio cuando usted fue a la entrevista esta mañana y le vi por casualidad. Salí de allí antes de que entrara.
Inseguro del resultado de su entrevista y distraído, Iván no se marchó enseguida y deambuló por la Mansión González.
Vio por casualidad a Axel yendo a la entrevista.
Recordó la cara de Axel y, tras algunas com