Isabela sonrió, se sentía tan feliz y afortunada.
Antes de conocer a Callum, había sufrido por desgracia el daño de su despiadada madre.
Por suerte, el profundo amor de Callum, el cariño de sus suegros y los cuidados de todos los miembros de la familia York la curaron.
También consiguió vengar la muerte de su padre y recuperar todo lo que le pertenecía.
Ahora sólo tenía que esperar a que su cuerpo se recuperara y tener un hijo dentro de unos años, y su vida estaría completa.
Isabela finalmente a