—Sé que si te casas conmigo te verás envuelta en peligros imprevistos, pero haré todo lo que esté en mi mano para mantenerte a salvo. No dejaré que te intimiden o te hagan daño de ninguna manera.
Él era el sucesor de la familia Bucham, si ni siquiera podía proteger a su propia esposa, no tenía cara para hacerse cargo de la familia.
Quiana respondió instintivamente: —No tengo miedo de que me arrastres contigo.
Ella era capaz de defenderse.
—Mientras tú y tu familia no hayáis hecho nada ilegal, el