El día que Liberty se marchó de Wiltspoon, Duncan no fue al aeropuerto a despedirla porque no estaba contento, y ni siquiera contestó a sus llamadas ni le devolvió los mensajes, dejándola muy preocupada.
Aun así, Liberty pensaba en él, y pidió a su hermana y a su cuñado que se llevaran a Sonny para consolarlo y ayudarlo a recuperar la confianza en sí mismo.
Duncan se sentía muy culpable pensando en aquel día.
—Olvídalo, ya pasó, y no estoy enfadada.
Liberty le sirvió un vaso de agua y le dijo: —