—No tienes que venir a la empresa, puedo conducir yo mismo. Oh no, vamos a tomar alcohol, entonces no puedo conducir, pues, haré que venga el chófer.
—No hace falta que venga el chófer, puedo llevarte a casa, no bebo.
—Bueno, como quieras.
Chloe quería tomar unas copas para celebrar el perfecto éxito de su plan.
Después de terminar la llamada, Chloe volvió al trabajo.
Cuando terminó, ya eran las once de la noche, y el resto del personal ya había salido.
Cuando salió de la empresa, vio a Gonzalo