—Sonny, tienes que decir que el bebé en la barriga de tu tía es una hermanita.
Liberty enseñó a su hijo.
Sonny parpadeó con sus grandes ojos y preguntó: —¿Por qué?
Su reacción instintiva fue que iba a tener un hermanito.
—¿No te gustaría tener una hermana? Le decías a tu tía que querías una hermanita.
Sonny contestó: —Grant tiene una hermana y también me gusta la hermana. Entonces le diré a mi tía que le pida que no tenga un niño, sino una niña.
—Tanto el varón como la hembra son buenos.
Audrey