Jessica frunció el ceño.
Y tras un momento de silencio, giró y empezó a salir del lugar.
—Señora Brown.
Serenity la llamó. Jessica se volteó esperando que Serenity le dijera dónde estaba Liberty.
Para sorpresa de todos, Serenity, con una expresión de preocupación, le sugirió a Jessica: —Las marcas en tu rostro todavía son evidentes. Deberías ir a la farmacia y comprar una pomada para esas contusiones. Ayudará a que sanen más rápido. He escuchado que pronto tendrás tu boda con el señor Brown. No