Capítulo 51: Tus Ojos... Se Parecen Tanto a los de Ella
Valentina viajó durante la noche a San Miguel de Allende.
A la mañana siguiente, encontró una antigua casa siguiendo la dirección proporcionada. La puerta estaba abierta y, en el patio, una mujer de mediana edad estaba elaborando flores de terciopelo.
Al ver a Valentina, la mujer se quedó sorprendida.
—Hola, ¿usted es Ariadna Zaragoza? —preguntó Valentina con voz suave.
Ariadna Zaragoza se sobresaltó y dejó a un lado las flores, acercándose a Valentina. La observó detenidamente.
—Valen... mi niñ