No sólo se parecían en apariencia, sino que hasta sus nombres eran casi idénticos. Ana no pudo evitar pensar que tal coincidencia era, quizás, un tipo de destino. Con ese pensamiento en mente, instó a que se realizara un examen médico detallado para él.
Durante la espera para la revisión, una enfermera se acercó para hacer un vendaje, pero debido a la llegada de un paciente gravemente herido, el hospital estaba corto de personal, así que la enfermera estaba apurada.
—Puedes vendarlo tú, acaba d