Cuanto más hablaba la mujer, más vergüenza y enojo sentía. Originalmente era una estudiante común, pero debido a las deudas contraídas por la enfermedad de su hermano, había terminado en este camino.
Sabía muy bien quién era Elena, así que solo podía confiar en que Ana no la había engañado. Además, al revelar el asunto de su hermano, también hacía que Elena se mostrara cautelosa y no se atreviera a atacarlas tan fácilmente.
—Tú...
Al verse sorprendida por las revelaciones de sus propias acciones