—Creo que deberías ocuparte primero de ti mismo y no atreverte a mirar a otra mujer, o estarás acabado.
Ana resopló, advirtiendo a Lucas que debía tener cuidado; había tantas jóvenes y hermosas chicas en la fiesta, nunca se sabe quién podría fijarse en él.
—Aparte de ti, no quiero mirar a nadie más.
Lucas, al escuchar estas palabras de Ana, no solo no se enojó, sino que se sintió muy complacido.
"Es raro ver a Ana celosa, esta sensación, es realmente bastante agradable. "
Ana no continuó discuti