Ana pensaba en cómo Lucas había estado dando vueltas sin rumbo, pensando que era porque no conocía el camino, y se sorprendió al descubrir que era para gastar toda la gasolina y detener el coche; de repente sintió un poco de miedo.
—No me di cuenta en ese momento —dijo Ana, mordiéndose el labio y mirando a Lucas con una expresión como si no pasara nada. Finalmente entendió por qué su ropa estaba empapada de sudor... "Ahora lo entiendo".
—Ya ha pasado —dijo Lucas, extendiendo la mano y tomando la