Ana miró a Lucas, su rostro fingiendo ser pobre. Si no fuera porque ya había usado esa táctica una vez, probablemente ella se hubiera comportado obedientemente... Pero si ella siempre se dejara manipular por este hombre, eso sería demasiado aburrido. Haría que pareciera tonta. Ana entrecerró los ojos, y en ellos se encendió una chispa de travesura.
—Entendido.
Al ver a Ana aceptar tan fácilmente, Lucas comenzó a levantarse lentamente de la cama. Justo cuando pensaba que Ana iba a alimentarlo con