En cuanto al niño, no tenían problemas en aceptarlo. Si sus familias unían lazos en el futuro, naturalmente sería Carolina quien diera a luz a su propio hijo, convirtiéndose en el heredero legítimo de ambas familias.
A fin de cuentas, con la fuerza de la familia Hernández, criar al primer hijo no supondría un gran problema.
Padre e hija se miraron a los ojos, intercambiando sus pensamientos internos.
Francisco, con la intención de dar a Lucas y a su hija la oportunidad de interactuar a solas, to