En una situación normal, Luna, al escuchar estas palabras, seguro se habría inquietado. Pero esta vez, simplemente se limitó a sonreír.
—Ana, eres tan ingenua. ¿Crees que después de tantos años fuera, yo no he hecho nada? Admito que al principio, pude quedarme junto a Lucas porque confundió a las personas, pero que él me aceptara, que todos en la familia Hernández me respaldaran, es un logro mío, Ana. Aunque quieras volver, ¿has considerado si la familia Hernández podría tolerar a una mujer que