Cuando Teresa supo que la tipificación de médula ósea había fracasado nuevamente, también sintió cierta decepción.
Pero ella sabía que la más afectada era Ana, por lo que escondió su emoción y la consoló.
—Ana, no te preocupes, encontraremos una solución.
Ana asintió con la cabeza de manera distraída. En ese momento, Javier, que yacía en la cama del hospital, movió su mano y abrió lentamente los ojos.
Desde la última fiebre alta, Javier había estado en el hospital, recibiendo medicación. Despué