Al ver que Lucas era el que agarraba a Javier, Ana por fin pudo respirar tranquila. Al menos, había encontrado el paradero del chiquillo, ya no tendría que seguir corriendo como pollo sin cabeza. Pero, ¿cómo había encontrado Lucas a Javier y, más aún, por qué se lo llevó? Ana estaba completamente perdida, le agradeció a la amable desconocida que le había prestado su teléfono y se apresuró a dirigirse a la familia Hernández en su coche para recoger a Javier.
Sentada en el asiento del conductor, A