Ahora, al ser Lucas quien ligeramente desgarraba su herida, ella sentía un dolor tan intenso como si le desgarraran el corazón, además del odio.
¿Por qué, por qué después de casi haberle quitado la vida, él podría decir tales palabras? ¿Se creía dueño del mundo? ¿Creía que podía controlar su vida y muerte a su antojo? Cuando la despreciaba, sin dudarlo, podía arrebatarle la vida a ella y a su hijo.
Y si se arrepentía, con un simple gesto de su mano, esperaba que ella borrara todo y regresara a