Ana fue llevada a la fuerza por dos corpulentos guardaespaldas. Aunque luchó con todas sus fuerzas, sus esfuerzos resultaron inútiles frente a la abrumadora diferencia de poder.
Olga la siguió, y al ver el aspecto lastimoso y desaliñado de Ana, sonrió maliciosamente al recordar las marcas que le habían dejado en la cara durante la pelea.
Aquella vez, cuando la familia López fue humillada cruelmente por Lucas, cada vez que Olga recordaba ese momento, sentía un impulso asesino.
En este mundo, lo q