—¿Eh? ¿Por qué tan de repente? ¿Acaso encontró un nuevo lugar para vivir?
Teresa frunció el ceño, aunque las heridas de Karla ya habían sanado hace tiempo, nunca habían pensado en pedirle que se mudara.
—Sí, encontró un apartamento cerca de la empresa que le facilita ir al trabajo. En cuanto a sus cosas, yo mismo se las llevaré en un rato. Así, ahorrará mucho tiempo en el traslado al trabajo.
Ana ya había preparado una excusa. Al escucharla, Teresa pensó que tenía sentido y no preguntó más.
—Ent