—¿Por qué tomas decisiones por tu cuenta de nuevo? No es necesario, dile que no me moleste.
Lucas frunció el ceño, no le gustaba que otros organizaran su vida.
—De todos modos, ya lo he arreglado, tú verás qué hacer. Solo es contestar una llamada, no es que te vayas a involucrar con ella de alguna manera. ¿Qué puede hacer ella? ¿Venir y comerte? —Isabel tampoco estaba dispuesta a ceder. Ante la terquedad de Lucas, se sentía impotente.
¿Acaso Ana, que ha regresado a su país, puede controlar lo qu