Ana y sus amigos llegaron temprano, pues era la primera vez que visitaban esta ciudad y querían explorarla. Tras abordar el crucero, recorrieron el lugar, impresionados por el lujoso decorado.
Ana no pudo evitar maravillarse ante el derroche de los ricos, mientras que Jose, asombrado, comentó:
—No me extraña que los boletos sean tan caros, esto realmente me ha dejado boquiabierto.
—Vaya, mira tu cara de novato, tendrás más oportunidades como esta en el futuro —Javier alzó la barbilla con aires d