Lucas se sentía muy satisfecho, pero Ana se sentía incómoda bajo su mirada. Cuando él estaba cerca, no podía evitar ponerse nerviosa.
—Deberías tener muchas cosas que hacer en la empresa, no hay necesidad de perder el tiempo aquí, vuelve —Ana, buscando una excusa digna, intentó deshacerse de él.
—No hay problema, ya pedí que me trajeran los documentos importantes aquí, no afectará mi trabajo.
Lucas, sin embargo, se negaba a irse.
Ana, viendo la actitud descarada de este hombre, apretó los la