Lucío Hernández se encontraba de pie en la entrada de la compañía cuando, al poco tiempo, comenzó a llover. No tuvo más opción que resguardarse bajo el alero del edificio, mientras prestaba atención a los movimientos de Lucas Hernández.
Lucas Hernández no le dijo dónde estaba Ana López en ese momento y Lucío no se iría hasta asegurarse de que ella estuviera a salvo. La lluvia se volvía cada vez más intensa y las ropas de Lucío Hernández pronto se empaparon, pero no mostraba señales de querer ma