—Adelina Díaz, escúchame, sé que estás enojada conmigo por lo de Ana López, pero no estuve fuera divirtiéndome todos estos años. Estuve acompañando al Dr. Rosas en África, y finalmente aceptó realizar la cirugía para la madre de Ana López. Tú sabes la situación de la tía, si no fuera por el Dr. Rosas, nadie más podría salvarla. No tuve más opción que quedarme en el extranjero por tanto tiempo.
La explicación de Lucío Hernández hizo que el rostro de Adelina Díaz se suavizara un poco. —¿Es verdad