Al principio, Luella parecía querer resistirse, pero no era rival para Lucas. Dos golpes y cayó al suelo, sin más opción que recibir la golpiza jadeante.
Lucas, como si no sintiera nada, continuaba asestando puñetazos violentos sobre la cara y el cuerpo de Luella, como si no fuera a parar hasta que lo matara.
Los periodistas que estaban cerca, inicialmente buscando un escándalo sobre la esposa del CEO del Grupo Hernández, se sintieron desfallecer ante la escena.
Cuando Lucas perdió el control