83. Tengo el paquete.
Ella estaba feliz y enamorada cada día más que el anterior, hablando con su esposo de las ganas que tenía de enseñar el proyecto para volver a casa por fin con sus pequeños, pero poco pensaba que de un momento a otro esa posibilidad se volvería muy lejana.
Lo último que recordaba era ser metida a la fuerza en un coche y como una mano le tapó la nariz y la boca haciendo que perdiera la consciencia en un instante.
Cuando despertó ella ya estaba a oscuras tendida sobre una pequeña cama de muelles