32. ¿Qué más podía decir?
Claire se giró para observarlo con rabia ¿Cómo se atrevía? Sus hijos eran de ella, no de él, él jamás había querido estar con ella y mucho menos que tuvieran hijos, por mucho que ahora años después dijera lo contrario.
— Son mis hijos Jareth — caminó hasta estar frente a él de nuevo — pasamos la noche juntos y lo único que me demostraste es que sigues teniendo la misma capacidad de hacerme daño que tenías antes y no voy a dejar que les hagas lo mismo a ellos.
Qué estúpida había sido creyendo qu