145. Alessandra
—Alessandra ¿te has escapado de tus guardas?— le preguntó el joven a la pequeña, era raro encontrarla ahí comiendo un helado y sin ninguno de los hombres que siempre rodeaban a la pequeña y a su madre.
Hablando de su madre, ¿por qué no se encontraba ahí tratando de llamar su atención? El joven dueño del cachorro sintió un extraño escalofrío al recordar todas esas veces que tuvo que rechazar de manera amable las indirectas de esa mujer y no es que fueran indirectas entre ella y él.
Todo lo cont