17.
Una notificación llega a su celular y lo toma con pereza, abriendo muchos sus ojos y tensándose cuando lo desbloquea. Me siento para ver qué sucede, porque parece que está en shock.
—Son las notas del examen —habla y me mira—. ¡Saqué diecinueve!
— ¡Sabía que ibas a sacar buenas notas, pinche mocosa! —le recuerdo, despeinando su cabello con mi mano—. ¿Ves? No tienes por qué tener los pies en la tierra, tu lugar está siempre en la cima.
Ella me abraza con ojos aguados y yo la estrecho con fuerza