Mundo ficciónIniciar sesiónEsa tarde comimos helado y caminamos tomados de las manos, fue una tarde magica, los dias psaban y Mateo solo me llenaba de mimos y cuidados, todo el día estaba al pendiente de mi, u día llego con varios regalos que me dejaron estupefacta.
— Te he traido varias cosas nena — me dice como ya se le ha hecho costumbre llamarme. Se sienta sobre mi cama y coloca tres cajas perfectamente envueltas en papel de regalo sobre ella — Abrelos — me







