Mundo de ficçãoIniciar sessãoPor fin aterrizamos en suelo Madrileño.
— Ya estamos en casa — le digo Amira dejando un casto beso en su frente — Tenemos mucho de que hablar.
— Lo sé, solo quiero una ducha caliente y dormir un poco, luego te lo contare todo.
— Como tu digas mi amor — sus deseos siempre ser&aacut







