Germán llama a Agustín para hablar con él.
— Amigo, tengo un problema grave, necesito hablar con vos ¿Estás en tu casa? Pregunta Germán.
— Si ven y de paso te quedas a comer — le pregunta Agustín.
— Bueno, dale ahí salgo para allá — responde Germán.
Él llega a la casa de Agustín y se encierran en el estudio del padre de Agustín que también es abogado y ambos comparten el lugar.
— ¿Qué pasó? Germán no te veo bien, tienes resaca o me parece a mí o te sientes mal — preguntó Agustín.
— No, no estoy