—¿Tú y yo? — Le pregunta aguantando el dolor de cabeza él solo asiente.
— A ok — Suspira — Eh no me acuerdo de mucho.
— ¿No querías? — La mira.
— No pienses eso es que aún me duele la cabeza.
— Vamos a casa ¿Sí?
Es algo muy raro que ella no recuerde nada tan solo guardaron silencio en este tiempo.
— Me voy a bañar— Dice Kimberly.
— ¿Te ayudo? — Sonríe.
— Que zarpado —Le devuelve la sonrisa — Eh hazle la comida a Matías que Jesús lo trae.
— ¿Es un no?
— Es un después cuando el nene esté