Mundo ficciónIniciar sesiónEl cabello del hombre se hubiera sacudido si es que lo tuviera, aunque le quedaba algo a los costados y en la parte trasera de la cabeza solo que no llegaba a taparle las orejas. Aquel cabello rubio ya estaba en su mayoría blanco por la edad y tenía muchas arrugas en la frente, y eso significaba algo bueno. Ese hombre que sirvió toda su vida a la corona es uno de los mejores mensajeros y escribas, tendría la experiencia de sobra para tratar una situación como la de la ciudad de Gnisdelgaus.
Ese humano no se encontraba solo, estaba acompañado de un grupo de personas. Dos Ventiscas Doradas humanas y sus dos parejas sin Chispa también humanos, es el protocolo que al tratarse de una misión diplomática el representante vaya con escoltas (y no hay mejor que ellas) pero había otra gran razón de peso para que vinieran también. El viaje de Gavasta hasta Gnisdelgaus es bastante largo, se deben hacer var







