Él estaba más bueno de lo que pensé en un principio, tenía abdominales, estaba fuerte. Bajé mis manos y acaricié su torso desnudo, haciéndole estremecer, sobre mi boca.
Oye, había pensado que podríamos ver una película antes de dormir, ¿te apetece? – preguntó, algo nervioso, echándose hacia atrás, cuando empecé a ac