Me relamí y traté de alejarme cuando su mano volvió a la encimera, solo que esa vez estaba pegada a mi cintura, apartando mi antebrazo con sutileza.
―¿Sabes?, Daniel me dijo que si te encontraba con poca ropa significaba que estabas dispuesta, que querías hacerlo, que debía cuidarte… que debía recorrer tus curvas y responder las mil preguntas que me he hecho desde que te vi por primera vez, desde que me pregunté a qué sabrían tus labios y si serías tan dulce y sumisa como creo que eres.
Su otra