El día tan esperado finalmente había llegado. Los dos días pasaron rápidamente, como si el tiempo estuviera conspirando para acercarlos más a su nueva vida juntos. Mateo, con una mezcla de emoción y nerviosismo, había pasado la noche anterior preparando su maleta. Revisó y releyó la carta de despedida que había escrito para sus amigos y conocidos, asegurándose de que todo estaba en orden para su partida. No había dormido mucho, su mente estaba llena de pensamientos sobre el futuro que estaba a