¿Cuál era el problema de los tragos suaves y dulces? Que parecen inofensivos, puedes beber grandes cantidades al principio y no darte cuenta de la locura que estás haciendo hasta que te estés tambaleando como en una cuerda floja en dirección a los baños tal y como era el caso de Virginia
—Dios, odio los mojitos —farfullo por lo bajo mientras todo el lugar empezaba a darle vuelta
Afortunadamente no habia cola para entrar al baño, después de hacer sus necesidades lo mejor posible con todo dándole