38 - Muerte de Don Torres.
Llegar a la mansión Torres fue algo rápido, pero compartir con su familia fue la pesadilla del siglo. Margaret, apenas puso un pie dentro de la mansión, supo que algo no andaba bien al ver salir al abogado de la habitación de su padre.
— Por fin te dignas en aparecer, niña insensata — gruñó su madre.
— Por favor — susurra el padre de Margaret —. No empieces. Ella está cuidando a tu nieto. No lo olvides.
La mujer se tragó las ganas de seguir peleando porque obviamente no le convenía, pero lo que