—¿Pero qué dices?
—¿Por qué te oyes sorprendido?, situaciones desesperadas, requieren medidas desesperadas.
—No sé... suena algo, drástico...
—¡Oh!, ¡en serio!... —Dice Linda, con su habitual sarcasmo.
—Debe haber otra forma, no creo necesario llegar a esos extremos.
—Si tú lo dices...
Luego de cortar con Linda, tomo una decisión. Tal vez Chloe no quiera escucharme, pero Jiang tendrá que hacerlo.
Ese domingo no logro ver a ninguno de los dos; sin embargo, no me aflijo, seguramen