PUNTO DE VISTA DE KIRA
La paz no era un destino. Era un ritmo, y teníamos que aprender su compás.
El pulso de la Ciudadela se ralentizó, pasando de ser un tambor de guerra a la cadencia constante y variada del gobierno y el crecimiento. Los días de Jason se llenaban con la poesía seca y esencial de la ley y el registro: acuerdos comerciales con la Costa de Plata que ahora involucraban aranceles sobre la seda, no secretos; proyectos de infraestructura para reparar caminos que habían languidecido