Capítulo 50: No lo quiero cerca de ti.
✧✧✧ Minutos después. ✧✧✧
El restaurante estaba ubicado en una de las calles más refinadas del centro de Milán.
No tenía un letrero ostentoso ni una fachada que gritara lujo; no lo necesitaba. El prestigio se respiraba en el mármol pulido de la entrada, en la madera oscura perfectamente lustrada, en la forma discreta en que el maître los recibió apenas cruzaron el umbral.
El murmullo bajo de conversaciones en italiano, el tintinear delicado de las copas, el aroma a albahaca fresca, aceite de oliva y pan recién horneado componían una atmósfera íntima, elegante.
Giorgio apoyó apenas una mano en la espalda de Fiorina para guiarla.
Fiorina lo notó. Siempre notaba cada gesto que ese hombre tenía con ella.
Se sentaron junto a un ventanal que dejaba ver la ciudad moviéndose con calma a esa hora del almuerzo.
Él retiró la silla de Fiorina antes de que se sentara, un gesto automático.
Ella lo observó de reojo, conteniendo una sonrisa que no estaba dispuesta a regalarle tan