Capítulo 14: Pequeña satisfacción.
Fiorina se puso de pie. Quedando frente a Donatella.
—Eran telas desechadas, también está todo tu equipo de testigo —dijo sosteniéndole la mirada—. Me enviaste con esas cajas a las bodegas. Y todos sabemos que lo que llega ahí, es de uso libre en proyectos de los empleados, o terminan siendo desechados a la basura, en la próxima limpieza.
—¡Aún así! —exclamó—. No debiste, estás cometiendo un grave error, Fiorina Cassini —Donatella se inclinó hacia ella, amenazante, frívola—. Sé lo que e