Capítulo 121: Quiero ir a mi hogar.
Giorgio no retiró la mirada de ella después de decir ese nombre, no porque esperara una reacción concreta ni porque quisiera forzar nada, sino porque necesitaba verla, observar qué hacía ese nombre en ella, cómo lo recibía su cuerpo antes incluso de que su mente pudiera entenderlo.
Fiorina guardó silencio. Quedando en shock por un momento.
Ginevra Ricciardi.
El nombre cayó dentro de su cabeza como una piedra lanzada a un pozo profundo. Primero hubo silencio, un vacío extraño, luego… un