16. FANTASMAS DEL PASADO
NATHAN
Admito que estoy disfrutando demasiado de esta situación.
Por supuesto, llegué antes a propósito sabiendo que se había quedado sola, deseaba sorprenderla, pero como siempre, ella terminaba por enloquecerme a mí.
Cuando entré a la oficina siguiendo su delicioso aroma y vi ese sensual culo moviéndose justo delante de mis ojos, mi pene se estremeció con la sangre bombeando fuerte hacia mi entrepierna.
Cantaba fatal, Diosa, esos acordes hicieron que mi lobo se arrojara al suelo tapándose