Mundo ficciónIniciar sesiónEstando más despejado al haber avanzado en el caso de Melanie Velázquez, llegué a la mañana del día siguiente a las afueras de los Tribunales de Familia a reunirme con Sandra Flores, mi ex esposa.
Sandra era una mujer de mi edad. Tenía el cabello castaño, rizado y ojos de color miel. Cuando nos casamos, hacía como ocho años, era una belleza despampanante que volvía la mirada de los transeúntes y de







