Al día siguiente personas y algunos arreglos florales comenzaban a llegar, Anabella hablo al periódico para pedir el obituario del señor Altobello, al parecer el hombre era muy querido puesto que las noticias de su inminente fallecimiento habían llegado ya un sector de la población, las empresas Andollini, tanto como los restaurantes se encontrarían de luto por un par de días antes de volver a mantenerse activas.
Algunos empleados de los altos rangos, hasta el personal de intendencia de cada u